Tips para tomar el té como un inglés

– El té se puede beber puro, con leche o con limón.

– Nunca se pone la bolsita de té en la taza. Hay que dejar infusionar las hierbas o la bolsita en la tetera.

– No está bien visto estrujar la bolsita con la cucharilla, dándole vueltas al hilo mientras la estrujamos

– No se chupa la cucharilla ni se bebe de la taza con ella dentro

– Si exprimimos unas gotitas de limón, los dedos se limpian con la servilleta, no nos los chupamos ni nos metemos el limón en la boca

– Si se quiere añadir leche, se hará después de servir el té, evitando derramar por el platito o el mantel el líquido.

– Para los ingleses es una gran falta de educación el mojar una pasta o galleta dentro del té. Lástima: nunca entenderán nuestra afición al chocolate con churros.

– No hay que agitar la taza como si fuese una copa de vino. Tampoco agarrarla para calentarnos las manos

– La taza se sujeta por el asa y con la yema de los dedos pulgar, índice y corazón. El resto de los dedos recogidos.

– Nunca hay que sujetar la taza con el dedo meñique estirado. Esta costumbre es incorrecta, aunque nos pueda parecer de buena educación, no es así.

– Deja al menos un centímetro entre el líquido que sirves y el borde de la taza. El exceso puede hacer que al echar el azúcar, se derrame el contenido

– Si el líquido está muy caliente, no hay que soplar de manera excesiva, ni revolver con la cucharilla, corremos el riesgo de derramar el té. Tampoco se abanica el contenido de la taza.

– Se bebe a pequeños tragos, sin sorber ni hacer ruido al tragar.

– Si desea endulzar hay que utiliza la cucharita propia del azucarero. Nunca hay que volver a meterla en el azucarero si se introdujo en el té.

– Al echar azúcar, remover sujetando la cucharilla con el índice y el pulgar haciendo pequeños círculos es suficiente.

– Si al servirnos o al revolver cae líquido en el platito, hay que dejarlo ahí, no devolverlo a la taza.

– No hay que beber antes de remover. No chupes la cuchara.

– Si se toma el té sentado, solo hay que levantar la taza. Si se está de pie, lo más correcto es acompañar la taza con el plato. Si se es diestro, se sujeta el plato con la mano izquierda y la taza con la derecha. El plato lo alzamos hasta la altura del pecho apróximadamente.

– La cucharita siempre se deja en el platito, nunca en contacto con la mesa o mantel.

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